Así es cómo la IA ayuda a los equipos de Fórmula 1 a mejorar el rendimiento de sus monoplazas

En la Fórmula 1 puedes pasar de quedar primero a ser octavo en un suspiro y cada vez hay más igualdad entre sus monoplazas, que destacan más que el talento de los pilotos. Ahora, la IA se ha convertido en una herramienta clave.


En la Fórmula 1, el coche o monoplaza importa más que el propio talento del piloto debido a que entre ellos las diferencias son cada vez más pequeñas y es el monoplaza quien debe marcarla. A veces, podríamos hablar de un campeonato de ingenieros más que de pilotos.

Cada vez es más importante el trabajo en el túnel del viento y en los simuladores. Ahí es donde se analizan las nuevas piezas y el rendimiento del coche en multitud de situaciones y condiciones.

Debido al límite presupuestario igualado en todos los equipos, el talento de los ingenieros, su destreza y rapidez son elementos clave para anticipar las mejoras a sus rivales. La innovación y explorar posibles mejoras es importante y, ahí, entra en juego la Observabilidad Cloud. Esta tecnología combina monitorización y análisis de datos gracias a la Inteligencia Artificial y al aprendizaje profundo.


Esto podría ser la próxima gran evolución

La tecnología que es capaz de observar, medir y entender el comportamiento interno y externo de un sistema en tiempo real es fundamental para el deporte rey del automovilismo. Esta permite analizar el rendimiento y anticiparse a posibles problemas.

También puede ser decisivo, porque el poder arreglar un fallo del monoplaza en carrera y subsanarlo puede hacer que se sumen más puntos y no hagan un cero. Para ello, Entelgy, The BusinessTech Consultancy, muestra cómo los equipos de F1 analizan la información en mitad de la carrera con la mencionada Observabilidad.

Dicha tecnología permite realizar los ajustes necesarios en el monoplaza mientras está en pista, garantizar la seguridad del piloto o fabricar mejoras en las fábricas que les haga mejorar décima a décima su rendimiento.


Control de varias partes del monoplaza en tiempo real

La IA permite controlar varias partes del vehículo. Estas pueden ser la temperatura del motor, el estado de la parte eléctrica (MGU-H), de la parte cinética (MGU-K), el desgaste de los neumáticos, los sensores que nos indican que cada pieza aerodinámica funciona bien, etc.

Cada parámetro relacionado con la mecánica se mide y se recopila en los sistemas de análisis de datos. Esta información la estudian los ingenieros durante la carrera y en la fábrica, pero antes pasa por la herramienta de Observabilidad que estructuran los datos.

Por ejemplo, en un momento dado de la carrera, la telemetría del monoplaza (datos que ven los ingenieros tanto en el circuito como en la fábrica) pueden estar indicando un aumento de la temperatura del motor. Esto puede suceder porque los pontones (parte lateral del monoplaza que se encarga de la refrigeración del motor) no son capaces de liberar el calor del mismo, o porque el propulsor sufra un fallo que genera sobrecalentamiento.


Las mejoras llegan antes


La interpretación de los datos puede indicar que el concepto/diseño del monoplaza es incorrecto. En este caso, la tecnología da pistas de que se debe cambiar o evolucionar alguna pieza.

Por lo tanto, gracias a esos números, es más sencillo implementar o crear nuevas piezas o evoluciones para una próxima carrera o a lo largo de la temporada. Pero encontrar fallos no es tan fácil, los simuladores o datos no siempre ven lo que ocurre en la vida real.


Clave en la estrategia de carrera

La IA tiene en cuenta todos los elementos del monoplaza y la información recopilada puede usarse para la toma de decisiones estratégicas en tiempo real. De todos modos, el piloto es el mejor sensor para transmitir el feeling de cómo están los neumáticos, ya que él es quien los siente en cada curva.

La Observabilidad es lo que ayuda a decidir realmente cuál es el mejor momento para hacer una parada en boxes, teniendo en cuenta el estado de los neumáticos; o cuál es el mejor momento para cambiar el mapa motor (niveles de potencia) y garantizar la fiabilidad del monoplaza o ganar en prestaciones.

Incluso si el sistema ERS (sistema de recuperación de energía eléctrica) funciona correctamente y que el piloto pueda gestionarlo a su antojo.


El piloto podrá exprimir todo el potencial


Aunque el monoplaza, cuenta más del 70% en la Fórmula 1, ya que su tecnología, en muchos casos, está por encima del talento del piloto, también es indispensable que el equipo cuente con uno que no solo sepa ir rápido, sino también extraer la información que siente en pista y transmitirla a los ingenieros.

Esta tecnología es capaz de tener en cuenta el estado del piloto, la forma en la que conduce el coche y cómo reacciona a diferentes situaciones en la pista. Así, el equipo puede dar un feedback en tiempo real al piloto basado en datos de rendimiento.

Esta información se puede aprovechar tanto en los entrenamientos libres para ayudar a configurar de la mejor forma el monoplaza o para mejorar estos puntos clave en fábrica.


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